El viernes último, se realizó un plenario legislativo para abordar uno de los proyectos más importantes que se han planteado y cuya discusión resulta preponderante para planificar una Ushuaia hacia el futuro.
La moción, impulsada por el legislador justicialista Juan Carlos Pino, convocó a diversos actores sociales que emitieron su opinión al respecto. “Escuchamos a todos los sectores. Este es un proyecto que hace muchos años que venimos planteándolo. El ejido urbano no nace por un capricho, no nace por correr una línea únicamente sino por la necesidad que tiene Ushuaia. Lo que buscamos con la ampliación del ejido urbano es soluciones a mediano y largo plazo porque tenemos una seria demanda en cuanto a lo habitacional. Asimismo, la finalidad de la ampliación del ejido urbano tiene que ver con generar un nuevo circuito económico, productivo y habitacional”, manifestó el referente del PJ fueguino.
En el marco de este proyecto, Pino remarcó que la Ruta 30 va a cumplir un rol fundamental y señaló que la idea es integrar esta arteria con la Ruta 3 y con la Ruta J. “Esto sin duda va a generar emprendimientos productivos, pesqueros y turísticos”, añadió.
“Algunos están de acuerdos y otros no pero nosotros tenemos que trabajar y ver de qué forma solucionamos estos temas que hace muchos años que venimos discutiendo y siempre hemos tenido este inconveniente, que primero se ocupa el lugar y después vamos detrás de la solución. En este caso el proyecto contempla distintas situaciones que se dan en nuestra ciudad por supuesto respetando toda la zona del Canal Beagle, respetando lo medio ambiental”, explicó.
Un poco de historia
El legislador Pino recordó que Ushuaia ha crecido enormemente desde los años ochenta a la fecha y reconoció que esto “se fue dando de una forma tal que a veces llegó a una desprolijidad” ya que “primero se ocupaban los sectores y después se iba viendo cómo se llevaban las calles”.
Según rememoró, en los años noventa se consiguieron las 640 Viviendas de la CGT (Confederación General del Trabajo), que después pasaron al IPV (Instituto Provincial de Vivienda), en una zona que era de pastoreo.
Algo similar ocurrió en la zona de Preto, donde está el sector del Río Pipo. Esta zona era propiedad privada que pudo adquirir el IPV a partir de una deuda que existía con el Banco de Tierra del Fuego. En esas 129 hectáreas se generaron 3.500 viviendas.
“Así fue creciendo la ciudad. El sector privado también creció como el barrio Fernández y toda la zona sudoeste, como Los Cauquenes. Hoy no existe más tierra privada ni del Estado. El Estado fue por detrás de los problemas”, mencionó.
El legislador también citó que en el año dos mil se cerró el registro de tierras que recién volvió a abrirse a fines del año 2006. “De esa forma logramos desafectar las primeras 64 hectáreas de Andorra lo cual trajo soluciones para mil vecinos. Lo mismo pasó con Alakalufes 2, donde se desafectaron 50 hectáreas para otros mil vecinos que pudieron asentarse ahí. Luego se desafectaron 42 hectáreas de Barrancas del Río Pipo y posteriormente se desafectaron 176 hectáreas en Andorra. Eso permitió regularizar situaciones que ya estaban asentadas. Después vino la urbanización del San Martín y toda la zona alta. Hemos visto el crecimiento de la ciudad de una forma desordenada. Se desafectó todo lo que había del Estado municipal y hoy el IPV no tiene tierras. Esto es una realidad”, expuso.
Un crecimiento acelerado y sostenido
Otro punto en el que puso foco el legislador Juan Carlos Pino tiene que ver con el crecimiento acelerado y sostenido de Ushuaia cuya población “se ha duplicado en menos de quince años” no solo a partir de las corrientes migratorias, con 6 mil cambios de domicilio en la última década, sino además con un índice de natalidad que promedia los mil nacimientos por año.
“Todo eso conlleva no solamente a pensar en una ampliación del ejido urbano hacia adelante sino también pensar en la demanda que va a tener toda la ciudad”, resaltó.
“Hoy, en el padrón, nos encontramos con más de 26 mil jóvenes de nuestra ciudad que sin duda van a querer soluciones habitacionales. Ni hablar de aquellos chicos que hoy tienen quince años y dentro de diez o quince años van a querer buscar su independencia. Tenemos que pensar la ampliación con emprendimientos productivos, turísticos, pesqueros que también brinden soluciones laborales, que haya un desarrollo en toda esa zona y tener en cuenta que nuestra ciudad va a seguir creciendo”, concluyó.





