Gremios del transporte y trabajadores aeronavegantes se manifestaron frente al Palacio Legislativo en rechazo a la propuesta de privatización de Aerolíneas Argentinas impulsada por el Gobierno. Esta concentración coincide con el plenario de las comisiones de Transporte y Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, que discute dos proyectos destinados a vender la empresa estatal.

Bajo la consigna “no a la privatización de nuestra línea aérea de bandera. Todos al Congreso. Aerolíneas Argentinas no se vende, se defiende”, los manifestantes, que incluyen a personal de cabinas y diversas asociaciones del sector, se agruparon en la entrada del Congreso. Entre las organizaciones presentes se encuentran la Asociación de Personal Aeronáutico (APA), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA) y ATE ANAC.
Alejandro Kogan, secretario de prensa de Aeronavegantes, expresó que la privatización pone en riesgo no solo las fuentes laborales, sino también la interconectividad y las economías regionales del país. Kogan destacó que las experiencias previas de venta de Aerolíneas Argentinas resultaron perjudiciales tanto para la industria aeronáutica como para el desarrollo general del sector.
El plenario, presidido por la diputada radical Pamela Verasay y el libertario José Luis Espert, se lleva a cabo en el Anexo C, donde se analizan proyectos del PRO y la Coalición Cívica que buscan declarar a Aerolíneas como «sujeta a privatización». Desde el Gobierno, se está apoyando la iniciativa, que fue excluida de la Ley de Bases en junio, con la presencia de funcionarios que participarán del debate.
Un piloto de Aerolíneas, en diálogo con un cronista de C5N, lamentó que una empresa que ha funcionado bien esté en riesgo de ser desmantelada, mencionando intereses detrás de la privatización que buscan traer nuevas compañías. Además, advirtió sobre la pérdida de conectividad en varias provincias y la situación salarial del personal, que se encuentra atrasado en un 80%, lo que dificultaría la atracción de pilotos extranjeros, dado que los salarios en Argentina son significativamente más bajos.





